La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) mantiene desde hace algunos años una sección específica en su sitio institucional para el envío y consulta de Reportes de Sostenibilidad y Gobierno Corporativo, donde las sociedades fiscalizadas presentan su Memoria Anual Integrada, el Formulario NCG N°461 y el Formulario SASB correspondiente a cada período. Detrás de ese trámite hay una de las transformaciones regulatorias más relevantes de la última década para el reporte corporativo en Chile: la Norma de Carácter General N°461 (NCG 461).
¿Qué es la NCG 461? 
Publicada por la CMF en noviembre de 2021, la NCG 461 modificó la estructura de la Memoria Anual de los emisores de valores, integrando en un solo cuerpo la información financiera tradicional con la divulgación de sostenibilidad y gobierno corporativo. En la práctica, dejó de ser aceptable reportar utilidades y resultados financieros sin dar cuenta también de cómo la empresa gestiona sus riesgos climáticos, sus políticas de derechos humanos, la equidad de género, la gestión de residuos y la estructura de su gobierno corporativo.
La norma aplica de forma escalonada según tamaño y sector a:
- Sociedades anónimas abiertas
- Bancos
- Compañías de seguros
- Administradoras generales de fondos (AGF)
- Otras entidades inscritas en el Registro de Valores que la CMF determine
Metodológicamente, la NCG 461 se alinea con estándares reconocidos internacionalmente: SASB (Sustainability Accounting Standards Board), GRI y las recomendaciones del TCFD (Task Force on Climate-related Financial Disclosures).
El salto hacia IFRS S1 y S2
En octubre de 2024, la CMF emitió la NCG 519, que modificó la NCG 461 para incorporar formalmente los estándares internacionales de sostenibilidad emitidos por el ISSB: IFRS S1 (requisitos generales de divulgación de sostenibilidad) e IFRS S2 (divulgación de riesgos y oportunidades relacionados con el clima, que consolida y profundiza las recomendaciones del TCFD).
Esto no es un ajuste menor. A partir del ejercicio 2026 (con reportes que se publicarán desde 2027), las empresas chilenas bajo el alcance de la norma deberán reportar bajo IFRS S1/S2, lo que exige métricas comparables, trazabilidad de la información y una conexión explícita entre sostenibilidad, estrategia y efectos financieros del negocio — ya no basta con declarar intenciones o políticas generales.
Lo que muestra el mercado: se reporta más, pero falta profundidad
El Estudio Anual 2026 de GOVERNART sobre memorias anuales bajo NCG 461, NCG 519, IFRS S1 e IFRS S2 presentado en la Cámara de Comercio de Santiago con la participación de la presidenta de la CMF, Catherine Tornel es claro en su diagnóstico: las empresas chilenas avanzan en volumen de reportabilidad ASG, pero el desafío pendiente es pasar del cumplimiento formal a información de calidad, trazable y conectada con efectos financieros reales.
Es exactamente el mismo patrón que vemos una y otra vez en procesos de certificación e implementación de sistemas de gestión: es relativamente fácil generar un documento que «cumple» con el formato exigido; es mucho más exigente construir un sistema que genere evidencia real, consistente y auditable a lo largo del tiempo.
¿Por qué esto importa incluso si tu empresa no reporta directamente a la CMF?
Aunque la NCG 461 obliga formalmente solo a entidades fiscalizadas, su efecto se está expandiendo hacia toda la cadena de valor:
- Los emisores de valores exigen cada vez más información ASG a sus proveedores para poder consolidar sus propios reportes.
- Los procesos de licitación públicos y privados incorporan crecientemente criterios de sostenibilidad y gobierno corporativo como requisito de acceso.
- Contar con un Sistema de Gestión Ambiental (ISO 14001), un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (ISO 45001) o un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información (ISO 27001) certificado no es solo una buena práctica interna: es la infraestructura documental y de datos que permite responder con evidencia real y no solo con declaraciones a este tipo de exigencias.
La conexión es directa: la norma ASG pide gestión de riesgos climáticos (ISO 14001 y el análisis de contexto de la cláusula 4.1), gobernanza y gestión de riesgos operacionales (ISO 45001, ISO 27001) y trazabilidad de la información (sistemas de gestión documental robustos). Las empresas que ya tienen sistemas de gestión certificados parten con una ventaja estructural frente a este tipo de exigencias regulatorias y de mercado.
Cómo puede ayudarte Profile Empresarial
En Profile Empresarial acompañamos a organizaciones —fiscalizadas directamente por la CMF o no a:
- Construir la base documental de gestión (ISO 9001, 14001, 45001, 27001) que sustenta un reporte ASG con evidencia real.
- Identificar brechas entre las políticas declaradas y la evidencia disponible, antes de que un ente regulador o un cliente exigente lo haga.
- Preparar a las PYMES proveedoras de grandes empresas para responder con solidez a los requerimientos ASG que empiezan a llegar por la cadena de suministro.
La sostenibilidad dejó de ser un capítulo aparte de la memoria anual. Es, cada vez más, el resultado visible de qué tan bien gestionada está una organización.

